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5 razones para apostar por la ventana de madera

5 razones para apostar por la ventana de madera

El hecho de que las ventanas de madera vengan utilizándose desde hace siglos hace que las asociemos a tiempos pasados. Sin embargo, las que se fabrican hoy en día cumplen perfectamente con todos los requisitos de edificación y, entre otras ventajas, son más duraderas que cualquier otro material.

La madera es el único material 100% natural, renovable, reciclable, ecológico y sostenible. Todo ello unido a su gran capacidad de aislamiento térmico convierte también a este tipo de ventanas en grandes aliadas del ahorro energético, y contra el cambio climático.

Si pensamos en una ventana de madera, a la mayoría de nosotros seguramente nos vengan a la cabeza recuerdos de nuestra infancia en el pueblo o imágenes de casas antiguas o de montaña. Nada más lejos de la realidad. Aunque si miramos a nuestro alrededor podemos ver que, seguramente, las ventanas de nuestra casa estén fabricadas en otros materiales menos cálidos o acogedores, las ventanas de madera ya no son cosa del pasado, y sus estándares de calidad en cuanto a materiales, diseño o funcionalidad son elevadísimos. De hecho, en las villas y casas de alta exigencia energética se apuesta decididamente por ellas.

Una mayor eficiencia energética con su correspondiente ahorro en calefacción o luz, su alta durabilidad y su sostenibilidad ambiental son algunos de los puntos fuertes de este tipo de ventanas fabricadas en un material 100% natural, renovable, reciclable y ecológico. Además, desde la Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera (ASOMA) nos recuerdan otras grandes razones por las que devolver a nuestros hogares esa calidez y prestaciones tan agradables.

La madera es un material que se ha utilizado desde los principios de la historia en la construcción demostrando su durabilidad en el tiempo. Un ejemplo son templos asiáticos con miles de años fabricados con madera y que a día de hoy siguen intactos. Pero todo avanza y los sectores de la construcción o la arquitectura no son una excepción. En los últimos años han surgido nuevas tendencias, estilos de construcción o diseños orientados a una mayor optimización de las viviendas y a la consecución de objetivos relacionados con la eficiencia energética.

Sin embargo, sea cual sea esta tendencia, la madera sigue estando muy presente tanto en las construcciones llevadas a cabo en entornos rurales como urbanos. Suelos flotantes, paredes o el propio mobiliario son algunos ejemplos que demuestran que el gusto y preferencia de los usuarios por este material sigue estando vigente.

Las ventanas son otro elemento fundamental de la vivienda en el que la madera sigue gozando de una gran reputación, pese a que la aparición de nuevos materiales en los últimos años han hecho que algunos consumidores asocien las ventanas de madera al pasado y, por consiguiente, a unas peores características. Nada más lejos de la realidad. Las ventanas de madera que se fabrican hoy en día cumplen perfectamente cualquier requisito de la edificación y, al contrario de lo que pueda pensarse, son más duraderas, eficientes e incluso rentables que cualquier otro material.

5 razones de peso para apostar por las ventanas de madera

Las principales ventajas o elementos diferenciadores de las ventanas de madera respecto a las fabricadas en otros materiales, pueden resumirse en cinco grandes bloques. Oskar Huidobro, presidente de (ASOMA), nos detalla cada uno de ellos.

Sostenibles y respetuosas con el medio ambiente

La madera es el único material que mientras se forma (en el crecimiento del árbol) almacena carbono por el proceso derivado de la fotosíntesis, frente a otros materiales que en su fabricación únicamente emiten grandes cantidades de carbono. Además, la instalación de una una ventana de madera ayuda a mitigar el cambio climático, ya que la propia madera mantiene almacenado el carbono durante toda su via útil.

«En ocasiones solemos asociar la madera a la tala indiscriminada de árboles y bosques y esto no es así. En los países con mayor cultura de la madera, están los mayores y más cuidados montes. Si los propietarios forestales no venden su madera, no pueden reinvertir en el cuidado de los montes, con lo que éstos se abandonan y aumenta el riesgo de plagas e incendios. En España, los montes crecen a un 2% frente al 0,5% que es la media en Europa donde, por cierto, tampoco existe deforestación ya que los aprovechamientos forestales se realizan acorde a lo que manda un proyecto elaborado por un ingeniero forestal. Además los árboles son seres vivos que nacen, viven, se reproducen y mueren, cortándolos antes de que mueran se mantienen los montes jóvenes y se asegura su sostenibilidad en el tiempo» afirma Huidobro.

Favorecen el ahorro energético

La madera tiene unas propiedades únicas: es renovable, sostenible, permeable, aislante acústico, térmico y eléctrico, y tiene muy buena respuesta estructural ya que aguanta muy bien las cargas. Gracias a estas propiedades se posibilita un mayor ahorro en calefacción y aire acondicionado. Con el uso de ventanas de madera la transmisión de calor entre un lugar cálido y un lugar frío es más fácil de minimizar que si empleáramos otro tipo de material, ya que la madera resulta el material aislante por naturaleza, cuya estructura interna porosa y llena de aire supone el mejor aislante térmico y acústico, mejorando el confort.
Además, el presidente de ASOMA añade un dato bastante significativo: «durante su uso, y gracias a su gran aislamiento térmico y estanqueidad del aire, la ventana de madera ayuda a ahorrar grandes cantidades de energía, provocando que su precio se amortice en un corto plazo. Ahí un dato muy revelador: sólo un centímetro de madera aísla tanto como diez de ladrillo».

Gran durabilidad

El cuidado que requieren las ventanas de madera supone una gran ventaja. Éste posibilita que su duración pueda extenderse a lo largo de varias generaciones, logrando una vida útil muchísimo mayor y evitando que el propietario deba sustituirlas a los pocos años de su instalación.

Antiguamente era necesario barnizar y lijar las ventanas cada poco tiempo, pero actualmente todas ellas ofrecen garantías de hasta 12 años sin necesidad de cuidado alguno. Y una vez llegue el momento de realizarlo no será necesario lijar, sino aplicar un sencillo producto para que luzcan como nuevas y, si se desea, se pueda cambiar también su color o aspecto.

Resistentes frente al fuego.


Al contrario de lo que pueda pensarse, la madera es el material cuya estructura resiste mejor en un incendio; no se derrite, tampoco emite gases tóxicos lo que ayuda, tal y como se comentó en el punto 2, a aguantar durante más tiempo la estructura de la vivienda en caso de incendio. Por el contrario, otros materiales se derriten antes y emiten gases tóxicos.

Buenas también para nuestra salud


Al ser un material natural y debido a su porosidad, la madera evita aglomeraciones de gas radón y COV en las viviendas, atenuando la humedad en el ambiente y actuando como barrera ante los campos electromagnéticos de los hogares.

«Además, no podemos olvidar que la madera aporta una serie de beneficios a nuestra salud física y mental. A nivel físico, y al tratarse de un material higroscópico el cual regula la cantidad de humedad, ayuda a nuestras vías respiratorias y reduce el riesgo de irritación de las mucosas así como la presencia de gérmenes en la vivienda.

Desde un punto más mental, casi todos reconocemos que la madera aporta bienestar gracias a su aspecto estético, su tacto agradable o la calidez que desprende» concluye Huidobro.

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