Te ayudamos a mantener tu figura para que no tengas celulitis.
Esta alteración del tejido subcutáneo afecta a un elevadísimo porcentaje de mujeres y a algunos hombres, manifestándose como unos desagradables “hoyuelos”, que sobre todo se acumulan en muslos y glúteos, aunque también puede extenderse a otras zonas como abdomen y brazos.
No debemos pensar que se presenta de manera específica en personas con obesidad, pues en realidad nos encontramos con diversos sucesos que pueden ocurrir en cualquier franja de peso, como son: aumento de depósito de grasa, localizado en zonas muy concretas; retención de líquidos; acumulación de toxinas; alteración de la microcirculación y degeneración de tejido conjuntivo subcutánea.
Tiene diferentes grados que de forma sencilla uno mismo puede observar:
-grado 1: piel lisa en las zonas afectadas, pero al pellizcar se aprecian los nódulos. Hay macronódulos pero no hay casi edema.
-grado 2: los nódulos son visibles cuando estamos de pie, al tumbarnos desaparecen. Hay macronódulos y lipoesclerosis.
-grado 3: los nódulos son visibles en todo momento. Hay un gran componente vascular y edematoso.
Frente a este problema podemos tomar distintas medidas que incluyen una modificación en nuestros hábitos nutricionales, cremas anticelulíticas, mesoterapia, drenajes linfáticos, ejercicio…etc.
En lo que a hábitos nutricionales se refiere tenemos varios puntos que mejorar, entre los que podemos destacar:
Reducir :
-Las grasas en general, especialmente las grasas saturadas de origen animal que afectaran aumentando el depósito graso.
-El consumo de sal, como tal, y el de todos aquellos alimentos cuyo contenido en sal suele ser muy elevado, como por ejemplo los productos en salazón, en conserva o ahumados.
-El consumo de alcohol, evitarlo en la medida de lo posible.
Incrementar:
-El consumo de alimentos frescos poco procesados, ensaladas, frutas,…..
-La cantidad de fibra diaria, para mejorar el tránsito intestinal.
-Beber de 1,5 a 2 L/día de agua a fin de mejorar la eliminación de toxinas que nuestro cuerpo acumula a diario.
Como medidas adicionales podemos evitar llevar de manera frecuente la ropa excesivamente ceñida, así como tampoco usar tacones muy altos, que dificultarían la correcta circulación sanguínea; dejaremos de fumar o lo evitaremos en lo posible.
Realizaremos ejercicio moderado de manera regular y mantenida en el tiempo que nos ayudará también a controlar el sobrepeso, en este caso obtendremos varios importantes beneficios como son: mejora de la microcirculación, prevenir la aparición de nuevos depósitos de grasa y tonificar los músculos permitiéndonos redefinir la silueta corporal.
No debemos permanecer muchas horas sentados, ni muchas horas de pie en posición fija, es mucho mas saludable alternar estas posiciones e incluso caminar de manera periódica para así estimular nuestra circulación.