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Cómo usar el propio peso corporal para ponerse en forma

Cómo usar el propio peso corporal para ponerse en forma

Para ponerse en forma no es necesario un equipo de gimnasio en casa, ya que el cuerpo humano es en realidad la mejor máquina para ejercitarse. De hecho, usar de manera efectiva el propio peso corporal contra la gravedad es un método de entrenamiento efectivo.

Practicar los movimientos funcionales más básicos de forma correcta puede conllevar los mismos beneficios asociados al entrenamiento de resistencia, como la mejora del tono muscular, el aumento de la fuerza y la densidad ósea, y, por supuesto, la liberación de endorfinas que incrementan los niveles de energía del organismo.

Hacer movimientos básicos como flexiones, sentadillas, zancadas y otros ejercicios funcionales puede ser un gran desafío al inicio. Sin embargo, a medida que vamos aumentando la fuerza y la resistencia, podremos asegurar que se ejerciten los músculos adecuados para la construcción o tonificación muscular esperada.

Herbalife Nutrition, aconseja cómo tonificar el cuerpo, usando la repetición, el tiempo y la creatividad para maximizar el uso de la gravedad:

Aumentar el tiempo: Las sujeciones cronometradas y las repeticiones lentas aumentan la tensión y el estrés que se ejerce sobre el músculo. Cuenta hasta 2 mientras desciendes, mantente abajo por 2 segundos y sube en 1 segundo. Esta rutina es perfecta para sentadillas, zancadas y flexiones.

Disminuir el tiempo: Reducir el tiempo de descanso durante las sesiones mejora la condición cardiovascular general. Si comenzamos a hacer ejercicio antes de habernos recuperado por completo, el cuerpo aprenderá a satisfacer de forma más eficiente sus necesidades energéticas. Otra vía para lograr este enfoque de menos descanso y más volumen de ejercicio consiste en practicar series y circuitos.

Diversificar los ángulos en las rutinas de ejercicios: Cambiar el ángulo de un ejercicio permite una tensión adicional en músculos específicos. Por ejemplo, realizar una flexión con los pies elevados genera más tensión sobre los músculos del pecho. Realizarla apoyados en una mesa o con las manos en una superficie para ubicar los pies debajo del pecho son técnicas que permiten reducir la fuerza de la gravedad.

Estimular el equilibrio corporal: Una vez que se logran los movimientos básicos, centrarse en un solo lado del cuerpo aumentará el nivel de dificultad de un ejercicio y al mismo tiempo hará que trabajen los músculos que aportan estabilidad.

La recomendación es practicar estas rutinas un mínimo de 150 minutos a la semana. Nuestro cuerpo ofrece infinidad de posibilidades, y en circunstancias como las actuales, es la herramienta más segura para ejercitarnos.

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