Home » Artículos » Diástasis abdominal y suelo pélvico: cómo fortalecer la musculatura tras el parto
Home » Artículos » Diástasis abdominal y suelo pélvico: cómo fortalecer la musculatura tras el parto

Diástasis abdominal y suelo pélvico: cómo fortalecer la musculatura tras el parto

Diástasis abdominal y suelo pélvico: cómo fortalecer la musculatura tras el parto

Durante el embarazo, la musculatura abdominal de la mujer se “separa” para dar espacio al bebé y, pasado el parto, debe volver a su sitio. Esta vuelta a la normalidad no siempre se produce de forma correcta porque la musculatura queda separada, permitiendo que algunos de los órganos internos puedan verse afectados por el espacio que queda entre los músculos. Es lo que se conoce como diástasis abdominal o diástasis de rectos.
Intimina explica los puntos fundamentales de la diástasis abdominal, su relación con el suelo pélvico y ha recogido los mejores consejos para ejercitar la musculatura en un momento tan importante de la vida de toda mujer: la maternidad.

Diástasis abdominal: ¿cómo identificarla?

“Más allá del ‘autodiagnóstico’ que cada madre pueda hacerse a partir de cómo se ve estéticamente, porque cuando se presentan este tipo de problemas la madre nota una barriga prominente y problemas como el dolor de espalda o deterioro del suelo pélvico, es fundamental acudir a un fisioterapeuta especializado en esta materia”, señala Andrea Batlle, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y directora de la clínica ABfisioterapia de Barcelona y colaboradora habitual de INTIMINA.

¿Por qué es tan importante la consulta con un especialista? Porque las malas praxis o falta de tratamiento pueden perjudicar seriamente a la mujer. “La diástasis es mucho más que un problema estético: la debilidad del tejido y la ‘distancia’ entre los músculos afecta directamente al suelo pélvico Debemos tener en cuenta que la mayor parte del tratamiento consiste en realizar ejercicio físico activo en casa y en la consulta de fisioterapia. Eso significa que la mujer tiene que estar dispuesta y con tiempo para poder realizar el tratamiento. Además, muchas veces implica no coger carga durante la vida diaria ya que puede empeorar. Si esto implica no poder empezar con el tratamiento específico de diástasis en el postparto inicial, no pasa nada, nunca es tarde.”, afirma Batlle.

Tipos de diástasis abdominal:

  • Diástasis funcional: cuando no se presentan roturas de las estructuras, pero la zona sufre la separación de los rectos abdominales porque se estira la membrana que los une, produciendo un adelgazamiento del tejido.
  • Diástasis anatómica: cuando la estructura fibrosa que une a los abdominales se rompe, lo que puede ocasionar que las vísceras se desplacen hacia afuera.

Para saber si se sufre de diástasis abdominal, desde INTIMINA resumen los principales indicadores a tener en cuenta:

  • Bultos en la barriga: más allá de la flacidez del postparto, es probable que notes ciertos bultos al hacer esfuerzos. Esto sucede porque los órganos dejan de estar “contenidos” detrás de la musculatura.
  • Disfunción en el suelo pélvico: la estrecha relación de los rectos del abdomen y el pubis puede provocar problemas con el suelo pélvico, generando prolapsos, incontinencia urinaria o fuertes dolores.
  • Dolores: desde dolores de espalda, estreñimiento, dificultad en las digestiones e incluso hernias.

Tratamiento: qué ejercicios y consejos seguir

Es importante que, más allá del seguimiento con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico, la madre comience a incluir pequeños ejercicios en su vida cotidiana, para reforzar la musculatura poco a poco y poder obtener mejores resultados. En este sentido, estos serían los principales.

  • Abdominales hipopresivos: ¡la mejor gimnasia reparadora de la musculatura abdominal y pélvica! Se trata de combinar distintos ejercicios: la elongación de la columna vertebral, sumada a la contracción de toda la musculatura que interviene en la respiración, junto con distintas técnicas respiratorias. Es muy importante contar con el seguimiento de un especialista, que dará a la madre los mejores consejos, controlará la evolución y examinará malas posturas o ejercicios erróneos.
  • Ejercicios de suelo pélvico: por la estrecha relación entre los músculos abdominales y el suelo pélvico, la madre puede sufrir incontinencia urinaria o debilitamiento de la musculatura pélvica, entre otras cosas. Para poder fortalecerlo, se recomienda utilizar ejercitadores específicos como la rutina de Kegel Laselle o el KegelSmart de INTIMINA. La práctica con KegelSmart es muy sencilla ya que, como si fuera un entrenador personal, este dispositivo inteligente configura una rutina muy fácil de seguir, segura y completamente ajustada a las necesidades fisiológicas de cada mujer. Mientras que la rutina Kegel Laselle de INTIMINA, consiste en tres ejercitadores de distintos pesos (28gr, 38gr y 48gr) que proporcionan la cantidad justa de resistencia para mejorar la fuerza del suelo pélvico. Se recomienda que la mujer pueda comenzar su rutina con una esfera de 28gr e ir aumentando el peso de a poco, contrayendo el músculo del suelo pélvico mientras que se encuentra en movimiento.
  • Ejercicios para el core: estos permitirán estabilizar el tronco, el suelo pélvico, la musculatura de la espalda y el transverso abdominal. Un buen ejemplo es el ejercicio de puente de hombros, que permite corregir y activar la distención de los abdominales.
  • Adiós a los abdominales convencionales: aunque existen muchos ejercicios para realizar en casa y por tu cuenta, es muy importante evitar los ejercicios de abdominales convencionales porque conseguirás aumentar la presión en el abdomen y, además, ¡forzarás el suelo pélvico que con diástasis, se encuentra muy debilitado!

“La mejora de la diástasis abdominal tras un seguimiento a base de ejercicios y control terapéutico es impresionante. La mujer verá un cambio notable no sólo a nivel estético, sino que también desarrollará una musculatura más fuerte y, sobre todo, fortalecerá su suelo pélvico”, añade Batlle. “El embarazo, parto y postparto significan un sinfín de emociones para la madre, pero además una fuerte repercusión a nivel corporal. Cuidarse y saber entender qué nos pasa durante este proceso es fundamental para aprender a compaginar nuestra nueva vida con el bebé y no dejar de cuidarnos a nosotras mismas”, concluye la especialista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

También te puede interesar…

BasqueCatalanDutchEnglishFrenchGalicianGermanItalianPortugueseRussianSpanish