¿Qué papel juega el padre en la lactancia materna?

¿Qué papel juega el padre en la lactancia materna?

A menudo solemos pensar que la lactancia materna es algo que sólo concierne a la madre. Sin embargo, el padre cumple un papel fundamental – a pesar de ser ella quién da el pecho al recién nacido – y debe sentirse partícipe en una etapa que a priori, no tiene demasiado que ver con él. Lansinoh, nos explica con motivo del Día del Padre, cuál es su importancia durante estos momentos en la vida del bebé.

A menudo, la lactancia materna se convierte en un reto que no resulta del todo fácil de superar por la madre. Empezar y lograr mantener la lactancia es prácticamente imposible si no cuenta con el apoyo necesario. Así lo dice la Organización Mundial de la Salud: “Un apoyo familiar adecuado es muy importante para que la lactancia materna pueda salir adelante”. Por ello, el padre debe convertirse en un pilar fundamental para la madre en estos momentos, en los que antiguamente su figura estaba apartada de la maternidad y más aún, de la lactancia materna. No obstante, hoy en día, el padre ha de saber que dar el pecho no es sólo cosa de la mujer, sino que se trata de una cosa de dos, o mejor dicho, de tres. Se trata de un equipo del que él forma parte.

Cinco roles del padre en la etapa lactante

  • Fuente de información: Muchas veces, la madre tiende a caer en la inseguridad y el pánico de no saberlo todo sobre cómo cuidar a su bebé. Uno de los temas que más suele preocuparle es la alimentación y en concreto la lactancia materna, con dudas del tipo… “¿Estará tomando suficiente leche?”, “¿Cuánto tiempo ha de estar en cada pecho?”, “¿Estará recibiendo los nutrientes suficientes?”. El padre es clave en este sentido, ya que si conoce la información relativa sobre este tema, podrá ayudar y tranquilizar a la mamá con más facilidad. Las matronas, enfermeras, auxiliares, pediatras y grupos de apoyo a la lactancia materna son la mejor fuente de información para los padres. Por otra parte, las revistas, estudios, artículos y blogs de maternidad también pueden resolverles dudas.
  • Apoyo indispensable: Todos necesitamos apoyo conyugal, familiar o amistoso en nuestras vidas. Más aún lo necesitamos cuando estamos pasando por momentos complicados y más todavía cuando somos un puñado de hormonas que hacen que nuestro estado de ánimo se altere. Después del parto, es muy común que la madre se sienta más sensible de lo normal, insegura, que se irrite con facilidad o que dude de sí misma. Puede sufrir además, de mastitis o dolor en los pezones, para lo que recomendamos la aplicación de una crema de lanolina. Además, a esta etapa del postparto hay que sumarle la falta de sueño o el cansancio por cuidar del pequeño. Por ello, la figura paterna ha de animar y aumentar la confianza de la madre, diciéndole que lo está haciendo genial, que es un periodo que terminará pasando y que poco a poco, se irá sintiendo más segura con la forma de cuidar al bebé. La empatía es la clave. Ella no está sola en la lactancia y ha de sentir que no es así.
  • Atento a los detalles y colaborador en las tareas del hogar: El papá en la lactancia materna debe estar pendiente de preparar un ambiente óptimo para la comodidad, tanto del bebé como de la mamá, a la hora de la toma: temperatura agradable, silencio y tranquilidad, una silla o asiento cómodo, bebida para ella (puesto que la lactancia materna da mucha sed) y en definitiva, cualquier cosa que necesite. Además, tratará de liberar a la madre de casi todos los quehaceres cotidianos. Al asumir las tareas del hogar, la madre tendrá mas tiempo para su propio descanso, pues la lactancia materna produce un importante desgaste físico, y para dar tranquilamente el pecho a su bebé.
  • Tutor de los hermanitos y organizador de visitas: Si hay otros niños más mayores en casa, será el padre el que tome las riendas sobre sus cuidados. Esto no quiere decir que la madre se desocupe de ellos, teniendo en cuenta además, los celos que suelen sentir los niños cuando llega un nuevo hermanito o hermanita a la familia, pero sí es cierto que un bebé necesita cuidados más profundos. Por ello, si antes era ella quien se ocupaba mayoritariamente de atender las necesidades de sus hijos mayores, ahora será el padre quién lo haga. Tras el parto, momento en que las visitas al hospital o al domicilio pueden resultar a veces muy estresantes para el bebé y la madre, es muy importante que el padre controle las personas que vayan a verlos, permitiendo que lo hagan solamente los familiares y amigos más cercanos.
  • Escudo protector: Durante esta etapa, la mamá es mucho más vulnerable y sensible a ciertos comentarios desafortunados que familiares o amigos puedan decir. El padre debe convertirse en una figura protectora para ella, defendiéndola ante toda palabra que aunque sea pronunciada con buena intención, resulte imprudente, evitando también a toda costa discusiones o momentos incómodos que puedan disgustarle.

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