Rutina para cuidar tus pies en verano

Cuida la salud de tus pies en verano con esta rutina de tres pasos para hacer en casa

El verano es la época del año en la que los pies se exponen más a todo tipo de factores externos y están durante más tiempo en contacto con la superficie del suelo directamente. Si quieres lucirlos relucientes y cuidados durante esta época estival, es imprescindible que sigas alguna rutina especial que te ayude a tratar especialmente la piel de tus
pies.

Evitar la aparición o empeoramiento de heridas, sequedad, callosidades o durezas es esencial no solo a nivel estético, sino que también evitarás sentir molestias y/o dolor. Por eso, desde Kneipp® nos explican una rutina de cuidado para la piel de esta zona tan delicada:

  1. En primer lugar, remoja los pies en agua caliente durante unos 10 minutos junto con las Sales de Baño para pies de Kneipp. Con salmuera termal natural pura, estas sales limpian suavemente los pies cansados y estresados, desodorizan y suavizan las callosidades. El extracto de caléndula que contiene está especialmente indicado para el cuidado regenerador y calmante de las zonas de piel sensibles y estresadas. El aceite esencial de naranja revitaliza con su nota fresca.
  2. A continuación, masajea suavemente tus pies con el Bálsamo para pies de Kneipp para aportarles la hidratación que necesitan. Su fórmula combina valiosos ingredientes como el 10% de urea, que hidrata y almacena la humedad. También contiene pantenol que calma la piel y vitamina E que protege las células del estrés oxidativo. Además, la manteca de karité le da a la piel una agradable sensación de suavidad, se absorbe rápidamente y tiene un efecto calmante.
  3. Por último, si tienes una piel particularmente callosa, agrietada o áspera, para terminar la rutina puedes aplicar la Crema Intenvisa Anticallos de Kneipp. Su combinación de ingredientes de alta calidad como el 25 % de urea reductora de córnea, el extracto de caléndula calmante para la piel y aceite de jojoba nutritivo, el pantenol regenerador e hidratante y la vitamina E protectora de las células de la piel, regeneran la piel áspera y
    agrietada para recuperar la suavidad y flexibilidad.

Por otro lado, cabe destacar que los malos hábitos también influyen en la salud de tus pies. El calzado que utilices debe ser siempre el adecuado para cada caso. Usa chanclas solo para la piscina o la playa y no para largas caminatas y utiliza sandalias que sujeten bien el pie y que tengan un mínimo de tacón para que no sean completamente planas. Además, si los zapatos están sujetos al tobillo, te evitarás posibles esguinces o fascitis plantar.

Intenta mantener tus pies siempre secos, sobre todo entre los dedos para evitar la aparición de hongos y mantén la zona lo más limpia posible. Por último, corta las uñas siempre rectas para evitar picos que provoquen que la uña se encarne y no abuses demasiado de los esmaltes.

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