Casas pasivas en invierno, ventajas a tener en cuenta.

Casas pasivas en invierno, ventajas a tener en cuenta.

El invierno pone a prueba a las viviendas: frío, humedad, consumo energético disparado y una sensación de incomodidad que se asume como inevitable. Sin embargo, no todas las casas responden igual cuando llegan las bajas temperaturas. Las viviendas pasivas plantean una forma distinta —y mucho más inteligente— de habitar el invierno, donde el confort no depende de subir la calefacción, sino de cómo está pensada la casa desde el primer plano. Freehand Arquitectura nos explica todas las ventajas que tiene esta nueva forma de construir.

Temperatura estable, sin picos ni zonas frías
Una casa pasiva mantiene una temperatura homogénea en todas las estancias. No hay habitaciones heladas ni salones sobrecalentados: el confort es constante y predecible.

Ahorro energético real en los meses más duros
El consumo de calefacción se reduce de forma drástica. La demanda energética es mínima incluso en pleno invierno, lo que se traduce en facturas mucho más bajas sin renunciar al bienestar.

Sensación térmica confortable sin “calor artificial”
El confort no viene de radiadores al máximo, sino de una envolvente bien diseñada. Las paredes, ventanas y suelos no “roban” calor al cuerpo, algo clave para sentirse a gusto en invierno.

Ventanas que aíslan, no que enfrían
Las carpinterías de altas prestaciones evitan corrientes, condensaciones y pérdidas térmicas. Sentarse junto a una ventana en enero deja de ser un castigo.

Aire limpio y renovado sin perder calor
La ventilación mecánica con recuperación de calor permite renovar el aire de forma continua sin enfriar la vivienda, mejorando la calidad ambiental interior incluso cuando fuera hace frío.

Menos humedad, más salud
El control térmico y la ventilación constante reducen condensaciones y problemas de humedad, habituales en invierno y responsables de moho y malestar físico.

Silencio y refugio
El alto nivel de aislamiento no solo protege del frío, también del ruido exterior. En invierno, cuando se pasa más tiempo en casa, el silencio se convierte en un lujo añadido.

Confort que no depende del uso
Da igual si la casa está ocupada todo el día o se queda vacía horas: el sistema funciona de forma eficiente sin necesidad de ajustes constantes ni gestos técnicos por parte del usuario.

Alta Boletín Casa Actual
Suscríbete a nuestra newsletter de contenidos y recibe información actualizada.
icon