Los tintes, las decoloraciones y los tratamientos de queratina son los principales culpables del cabello dañado, seco y encrespado. A estos factores se suman la plancha y el secador de pelo que se utiliza a menudo y de forma irresponsable. También la calefacción es enemiga del cabello porque debilita la microcirculación, al igual que el sol, ya que exponerse a sus rayos directamente aunque sea en invierno, provoca deshidratación desde la raíz hasta las puntas, favoreciendo el cabello rebelde y seco. Incluso el cuidado diario puede ser fatal si se realiza con productos para el cabello que no son adecuados para cueros cabelludos sensibles.
El cabello quemado/dañado se reconoce a la vista y el tacto. Existen algunos parámetros que nos permiten identificar cuando está seco y encrespado. Por ejemplo, en un cabello opaco debemos comprobar su brillo, suele ocurrir por lavados frecuentes con champús demasiado agresivos. El smog y los ambientes cerrados como ahora con la calefacción, estimulan la deshidratación que se manifiesta en un cabello sin reflejos. En un cabello fino, además de una predisposición genética para tenerlo así, contribuyen el envejecimiento y los tratamientos químicos que debilitan la estructura del bulbo piloso, que lo hace volverse más fino y favorece los cabellos con poco volumen. En cabellos secos, se produce cuando la microcirculación está cansada y no puede llegar a los anexos cutáneos periféricos, como el cabello de forma correcta y con los nutrientes adecuados: “Este fenómeno puede depender de las imperfecciones que afectan el cuero cabelludo, si está irritado o inflamado por factores externos particulares. Un cabello sin elasticidad, lo reconocemos si después de peinarnos, encontraramos una concentración pasiva de cabello en el peine o cepillo” – nos cuenta David Lesur, director de formación de los salones David Künzle en Madrid.
Gloss Coat, la solución capilar si tienes un cabello seco, quebradizo y sin brillo.
La salud del cabello pasa por pequeños trucos diarios y la elección de productos que tengan activos nutritivos capaces de hidratar y proteger especialmente el cabello dañado. En esta época del año, es perfecto el Gloss Coat de la firma sueca de cosmética capilar Maria Nila, que distribuye en España Pierino Cosmetics. Se trata de un alisador activado por calor para un brillo de larga duración, que además controla el frizz y protege contra la humedad. Su precio es de 29,90€.
Los consejos de los profesionales.
David Lesur, director de formación de los salones David Künzle en Madrid, nos cuenta como actuar para restituir y reparar el cabello quemado y quebradizo: “En primer lugar, debemos acudir a nuestro salón de confianza para cortar las puntas abiertas y hacer un tratamiento intenso que recupere el brillo en cabellos naturales, pero también los más dañados, haciendo hincapié en fortalecer la fibra capilar y reforzar la cutícula. El objetivo debe estar en mejorar la calidad del pelo y restaurar en profundidad el daño provocado por los agentes químicos, si ese ha sido el caso”.
Juan Leal, director de educación de Pierino Cosmetics, empresa que distribuye en España la firma sueca Maria Nila, aconseja secar el cabello con el secador de pelo a una distancia segura y con aire caliente, peinar el pelo cuando esté un poco seco para evitar roturas y limitar el uso de planchas especiales que aprovechen la acción del calor. En la peluquería a la que acudamos, consultar siempre al estilista sobre los compuestos utilizados en tinturas, decoloraciones y otros tratamientos.