Ocupación ilegal: diferencias entre okupación y allanamiento.
La ocupación ilegal de viviendas genera dudas, nervios y mucha confusión. Y no es raro, porque en la calle se habla de “okupas” para casi todo, aunque la ley lo trate de forma distinta según el caso. Por eso, antes de actuar conviene identificar bien qué situación tienes delante.
Lo que lo cambia todo es una pregunta muy concreta. Si esa vivienda es una morada, es decir, un domicilio donde alguien vive o al que vuelve con frecuencia, aunque sea una segunda residencia, la situación puede encajar en un allanamiento de morada. En cambio, si se trata de un inmueble vacío y sin uso residencial real, lo habitual es que se considere usurpación, lo que mucha gente llama okupación.
Entender esta diferencia te ayuda a saber qué pasos dar y qué consecuencias puede haber.
Ocupación ilegal: por qué se confunden estos casos
Cuando se habla de ocupación ilegal, casi todo se mete en el mismo saco. Mucha gente usa “okupación” para cualquier entrada sin permiso, aunque el caso sea muy distinto. El problema es que ese uso general hace que se mezclen situaciones que legalmente no se parecen.
Ten en cuenta que la ley no mira solo si la vivienda es tuya. También se fija en si ese lugar funciona como hogar. No hace falta que sea la vivienda habitual. Puede ser una casa de fin de semana o un piso al que vas en verano. Si se usa para hacer vida, aunque sea a ratos, puede considerarse morada.
Por ejemplo, no es lo mismo entrar en un piso vacío que nadie usa que colarse en una casa donde alguien duerme y hace vida, aunque sea de vez en cuando. Ese matiz cambia la respuesta legal y cómo se puede actuar.
Diferencias entre okupación (usurpación) y allanamiento
La diferencia principal está en si la vivienda es morada. Si es un lugar donde alguien vive o tiene su vida privada, aunque sea solo algunos periodos del año, hablamos de allanamiento de morada. En estos casos, la ley protege la intimidad del hogar y suele ser un delito más grave.
En cambio, la okupación en sentido legal suele encajar en la usurpación. Ocurre cuando se ocupa un inmueble que no es morada, como un piso vacío o una vivienda abandonada. En estos casos lo que se protege es el derecho del propietario a usar su vivienda, pero el tratamiento penal suele ser menos duro si no hay violencia.
Qué puede hacer el propietario y qué aporta un seguro
Si te encuentras una vivienda ocupada, lo mejor es actuar rápido y por la vía legal. Guarda pruebas, denuncia y busca asesoramiento cuanto antes. Evita tomar medidas por tu cuenta, como cambiar cerraduras o cortar suministros, porque puede jugar en tu contra.
Además, conviene valorar las ventajas de tener un seguro de protección por ocupación ilegal. Este tipo de pólizas puede ayudarte a cubrir gastos de abogados, trámites y, en algunos casos, daños en la vivienda. También te da apoyo en un momento en el que lo más fácil es perder tiempo y tomar decisiones precipitadas.