La personalización de espacios y la riqueza visual sin excesos, las tendencias para 2026.
La personalización de los hogares y la artesanía de los materiales utilizados son dos aspectos claves que ya han venido marcando tendencia en 2025 y que han venido para quedarse. Pero surgen otras nuevas. La arquitecta e interiorista Mónica Diago nos comparte las claves que transformarán nuestros espacios en auténticos santuarios, donde el diseño se pone al servicio de la vida y las emociones. La personalización y la artesanía se consolidan como pilares, mientras que la riqueza visual sin estridencias se establece como la nueva norma de la elegancia.
El color: la evolución de los neutros.
Si el pasado año predominó la paleta cromática inspirada en la naturaleza como los tonos de verdes para aportar frescura, este curso se apuesta por los tonos naturales y envolventes, con una evolución de los neutros clásicos hacia arenas, tierras suaves y piedras, todos en la gama de los cálidos. Desde Diago Home, avanzan que serán tendencia los colores que aportan calma, elegancia y una sensación de refugio, lejos de estridencias o tendencias demasiado efímeras.
Las texturas, el nuevo lujo sereno.
El verdadero lujo reside en la sensación. Este año, la mezcla de texturas es la clave para crear interiores profundamente sensoriales y envolventes. El valor estará en la mezcla de texturas, combinando superficies lisas con otras más trabajadas, artesanales o con relieve, apostando por una riqueza visual que se siente tanto como se ve. Es la búsqueda de un lujo sereno que convierte cada toque en un momento de calma.
Materiales nobles y honestos.
Se abraza la filosofía del slow design con fibras naturales como el lino y la lana, y piezas únicas de cerámica artesanal, así como la piedra o los mármoles con veta. Estos evolucionan con nosotros, envejeciendo con dignidad y aportando carácter y autenticidad a los espacios.
Como avanza Mónica Diago, el trabajo con artesanos cobra cada vez más importancia frente a soluciones estándar y se convierte en un requisito para aquellos que buscan la personalización de su hogar. Se huye de la decoración «en serie». Las piezas hechas a mano, la cerámica artesanal y los detalles únicos cobran valor para dar personalidad propia al hogar.
Además, para adaptar nuestras casas a esas nuevas corrientes estéticas sin hacer grandes reformas, propuestas como la de Diago Home ofrecen una colección de mobiliario contemporáneo y accesorios de decoración concebida como un homenaje a la artesanía y a quienes la mantienen viva. Una propuesta que reivindica el valor de las manos que crean, de la materia que se transforma y de los objetos que cuentan historias.
En definitiva, como comenta Mónica Diago, el 2026 estará marcado por un diseño de interiores que incluye muebles con alma, creados con tiempo, con intención y con un profundo respeto por la materia y quienes la trabajan.