
Conocerse a una misma es el primer paso para construir una imagen que nos favorezca y que refleje quiénes somos. Así lo explica Maialen Fernandez de Arroiabe, escritora de EstilosaMente, que propone diez prácticas para profundizar en ello
Las tendencias, las prendas que triunfan cada temporada o aquello que vemos en redes sociales pueden inspirarnos, pero construir una imagen propia requiere algo más: mirar primero hacia dentro y no hacia el armario. Saber quiénes somos, qué valoramos y cómo queremos expresarlo.
Tal y como explica la estilista, modelo y periodista Maialen Fernández de Arroiabe y escritora del libro EstilosaMente. 20 principios de estilo para la mujer del siglo XXI, “el autoconocimiento es una herramienta fundamental para desarrollar un estilo coherente con nuestra identidad. Conocernos mejor permite tomar decisiones más conscientes a la hora de vestir y dejar de utilizar la moda únicamente como una forma de encajar en las expectativas externas”.
Las prácticas de estilista que profundizan en quiénes somos y qué queremos comunicar
Siempre hemos aprendido a buscar el estilo en el exterior, en las pasarelas, las revistas, las redes sociales o las prendas que se convierten en tendencia cada temporada. Sin embargo, encontrar una imagen propia puede requerir justo el movimiento contrario.
“Inspirarnos en otras personas puede ser una herramienta maravillosa para descubrir nuevas posibilidades, pero inspirarse no significa copiar. Cuando dejamos de preguntarnos qué nos representa y reproducimos sin más la imagen de otra persona, corremos el riesgo de alejarnos de nuestra propia esencia. El estilo personal aparece precisamente cuando filtramos aquello que nos inspira a través de quiénes somos, de nuestros valores y de nuestra manera de ver el mundo”, explica la estilista.
En este proceso para descubrir aquello que encaja con nosotros no existen fórmulas universales, cada persona puede encontrar sus propias vías para profundizar en quién es y qué quiere comunicar. Sin embargo, la estilista Maialen Fernández de Arroiabe aborda esta relación entre identidad e imagen en su libro EstilosaMente y comparte diez prácticas que pueden facilitar este camino.
Parar y observarse
La autorreflexión es una de las vías más sencillas para comenzar a conocerse. Reservar momentos de soledad, observar nuestros pensamientos y preguntarnos por qué reaccionamos de determinadas maneras permite detectar patrones que normalmente pasan inadvertidos.
“Cuando nos damos espacio para escucharnos, empiezan a aparecer respuestas que estaban ahí, pero a las que no estábamos prestando atención”, señala Maialen.
Escribir lo que sentimos
“Escribir tiene algo muy poderoso ya que nos permite escucharnos sin la interferencia de lo que los demás esperan de nosotras”, explica la autora.
Escribir sin filtros aquello que pensamos, deseamos o nos preocupa ayuda a ordenar emociones y a poner nombre a necesidades que quizá no habíamos identificado.
Identificar nuestros valores
Saber qué principios son importantes para cada persona ayuda a tomar decisiones más coherentes en distintos ámbitos de la vida, también en la imagen. Libertad, creatividad, sencillez, seguridad o curiosidad pueden ser algunos de los valores que definan nuestra manera de estar en el mundo.
Y es precisamente ahí donde el estilo puede dejar de ser una cuestión puramente estética. “Cuando una imagen está alineada con lo que somos, deja de ser un disfraz y se convierte en una forma de expresión”, apunta Maialen Fernández de Arroiabe.
Cuestionar las creencias aprendidas
“No me pongo eso porque no es para mí”, “a mi edad ya no puedo llevarlo” o “esto no favorece a mi cuerpo” son algunas de las ideas que podemos haber aprendido y asumido como propias.
“Es importante que las revisemos pues esto permite distinguir entre lo que realmente nos gusta y aquello que simplemente hemos interiorizado” destaca.
Salir de la zona de confort
Probar algo diferente siempre es enriquecedor pero dentro de la moda, a través de una prenda, una combinación de colores o texturas, puede revelar facetas de nuestra personalidad que desconocíamos. Tal y como explica Fernandez de Arroiabe el objetivo no es transformarse, sino experimentar.
“A veces necesitamos permitirnos ser diferentes a como creemos que somos para descubrir otras partes de nosotras”, afirma.
Escuchar otras perspectivas
Relacionarnos con personas que tienen experiencias y formas de pensar diferentes amplía nuestra mirada. Conversar sin juzgar puede ayudarnos a identificar prejuicios, cuestionar certezas y comprender mejor nuestras propias posiciones.
Terapia cuando sea necesario
El autoconocimiento no tiene por qué ser un proceso solitario. Cuando una situación resulta difícil de gestionar, recurrir a un profesional también es una forma de cuidarse y de profundizar en aquello que nos ocurre.
“Conocerse también significa reconocer cuándo necesitamos acompañamiento”, apunta la autora de EstilosaMente. 20 principios de estilo para la mujer del siglo XXI.
Marcar objetivos
Tener una dirección ayuda a tomar decisiones con mayor claridad. Preguntarnos qué queremos conseguir, qué queremos cambiar o hacia dónde queremos avanzar puede ayudarnos a entender también qué imagen queremos proyectar y por ende influir en nuestro estilo.
Inspirarnos
No solo en tendencias de moda, también en libros, podcasts, conversaciones y experiencias ajenas que pueden convertirse en espejos en los que reconocernos o descubrir nuevas posibilidades. “Las historias de los demás pueden ayudarnos a poner palabras a cosas que nosotras todavía no sabíamos cómo expresar”, explica la estilista.
Cambiar de escenario
Viajar, conocer otros lugares o simplemente romper durante un tiempo con las rutinas habituales puede proporcionar una nueva perspectiva. Alejarnos de los condicionantes cotidianos permite observarnos desde otro lugar y preguntarnos qué permanece cuando desaparecen determinadas expectativas externas.
Para Maialen, el objetivo último no es encontrar una estética definitiva, sino comprender que nuestra imagen puede evolucionar al mismo tiempo que lo hacemos nosotras. “No tenemos por qué vestir siempre igual para ser fieles a nuestro estilo. Ser fiel a una misma también significa permitirnos cambiar”, concluye.
PVP EstilosaMente. 20 principios de estilo para la mujer del siglo XXI : 18,00€
