
Tu tipo de pelo no lo explica todo: por qué los tricólogos miran primero el cuero cabelludo.
Durante años hemos clasificado nuestro cabello como seco, graso o fino. Pero esta simplificación esconde la verdadera clave de la salud capilar: el estado del cuero cabelludo. Hoy, la tricología pone el foco en el origen real de los problemas capilares, que muchas veces no se ve… pero sí se puede diagnosticar
Si alguna vez has sentido que nada de lo que usas funciona del todo, probablemente no sea
casualidad. Porque el problema no siempre está en lo que ves frente al espejo, sino en lo que ocurre
debajo. Y es precisamente ahí donde la tricología ha puesto el foco: en diagnosticar lo invisible para
entender (y tratar) de verdad el origen del problema.
“El tipo de cabello describe únicamente la fibra capilar, pero no refleja el estado real del cuero
cabelludo ni del folículo piloso”, explica Vladislav Tkachev, tricólogo y endocrinólogo de DSD de
Luxe. “Los problemas capilares suelen tener un origen multifactorial (hormonal, genético, inflamatorio
o ambiental) que no se identifica a simple vista”, añade.
Diagnóstico: el primer paso hacia un buen cabello.
Y es justo aquí donde entra en juego el diagnóstico capilar. Cada vez más presente en consulta, es
la clave para entender qué está pasando de verdad (no lo que parece) en el cabello. Porque no, no
se trata de un simple vistazo: combina evaluación experta y tecnología para detectar alteraciones
que, a simple vista, pasan completamente desapercibidas.
Todo empieza con algo tan básico (y tan revelador) como una conversación para conocer los
hábitos, los antecedentes, la rutina capilar o los cambios recientes en la salud. A partir de ahí, el
especialista analiza el cuero cabelludo y el cabello en busca de señales que, aunque sutiles, lo
explican todo.
Gracias a herramientas como el tricoscopio (una microcámara que amplía la imagen) es posible
observar el estado real del folículo y del cuero cabelludo con precisión. “Se han descrito cientos de
signos que reflejan el estado de la piel, los folículos y el cabello, lo que permite ajustar el tratamiento
de forma mucho más precisa”, señala el tricólogo. En algunos casos, incluso se analiza una muestra
de cabello para detectar alteraciones estructurales o problemas subyacentes.
“Espaciar demasiado los lavados con la idea de “regular” el sebo puede favorecer su acumulación, oxidación e incluso la inflamación del cuero cabelludo”
Entender el cuero cabelludo es, en realidad, entender el cabello. “El cuero cabelludo actúa como
base del cabello: su hidratación, microcirculación y equilibrio del microbioma determinan el
crecimiento, la fuerza y el brillo del pelo”, explica Vladislav Tkachev. Cuando este equilibrio se
altera, el impacto es inmediato: exceso de grasa, caída, pérdida de densidad o un cabello
visiblemente apagado.
Es especialmente habitual en el caso del cabello graso. “El error más común es lavar el cabello en
exceso o usar champús muy agresivos, pensando que eliminarán la grasa. Esto daña la barrera
natural del cuero cabelludo y provoca un efecto rebote”, advierte el tricólogo. Pero también ocurre lo
contrario. Espaciar demasiado los lavados con la idea de “regular” el sebo puede favorecer su
acumulación, oxidación e incluso la inflamación del cuero cabelludo. Además, “Manipular el cabello
con frecuencia o usar productos inadecuados también puede agravar la grasa y la irritación”, indica
el experto.
Identificar las señales correctas es clave para no equivocarse en el tratamiento. “Las señales de
exceso de grasa incluyen un cuero cabelludo brillante o pegajoso, sensación de pesadez y cabellos
que se ensucian rápidamente”, explica el tricólogo de la marca. También puede aparecer mal olor
por la oxidación del sebo o incluso irritación y descamación. Señales que muchas veces se
confunden y que refuerzan la idea de que, sin un diagnóstico adecuado, es fácil tratar mal un
problema que empieza mucho antes de lo que vemos.
Rutina antigrasa DSD de Luxe.
Claves de la rutina: exfoliar, limpiar sin agredir y tratar el cuero cabelludo.
Dixidox de Luxe Champú Cabellos Grasos.
Características: Champú antiseborreico de textura ligera formulado con queratina, colágeno, vitaminas y activos seborreguladores. Contiene piroctona olamina (acción anticaspa) y 5α-Avocuta, que ayuda a regular la secreción sebácea, además de 12 extractos de plantas seleccionadas.
Beneficios: Regula el exceso de sebo, previene la caspa y la caída asociada, calma el cuero cabelludo y deja el cabello limpio, equilibrado y sedoso.
Modo de uso: Aplicar sobre cabello húmedo, masajear, dejar actuar entre 2 y 5 minutos y aclarar. Puede utilizarse a diario o en días alternos. Precio: 200ml, 30€
Dixidox de Luxe Peeling.
Características: Tratamiento exfoliante formulado con alfahidroxiácidos, ácido salicílico y polvo de hueso de albaricoque. Permite una limpieza profunda del cuero cabelludo.
Beneficios: Elimina impurezas y células muertas, regula el sebo, combate la caspa y la descamación y mejora la eficacia de los tratamientos posteriores.
Modo de uso: Aplicar sobre el cuero cabelludo antes del lavado, masajear suavemente y dejar actuar entre 5 y 15 minutos. Aclarar con abundante agua. Usar 1-2 veces por semana. Precio: 200ml, 35€
Dixidox de Luxe Loción Cabellos Grasas
Características: Loción antiseborreica con alta concentración de extractos de plantas, vitaminas e ingredientes activos seborreguladores.
Beneficios: Controla el exceso de sebo, reequilibra el cuero cabelludo, previene la caspa y ayuda a reducir la caída del cabello.
Modo de uso: Aplicar sobre el cuero cabelludo seco o húmedo masajeando hasta su total absorción. No aclarar. Usar 2-3 veces por semana tras el lavado. Precio: 100ml, 35€
