
Antes de decidir si una prenda encaja con nosotros, existe una prueba sencilla que revela mucho más que si visualmente queda bien. La estilista Maialen Fernández de Arroiabe explica el test de 30 segundos para comprobarlo
Cuando vamos a mirar ropa a una tienda, el decidir si compramos una prenda o no suele reducirse a una pregunta sencilla: ¿me queda bien?
Sin embargo, el concepto de estilo va mucho más allá de la talla, la tendencia o de cómo nos vemos frente al espejo. La forma en la que una prenda acompaña nuestros movimientos, cómo nos hace sentir y si realmente encaja con nuestra vida cotidiana son también factores determinantes a la hora de decidir si merece un lugar en nuestro armario.
Tal y como explica la estilista, modelo y periodista Maialen Fernández de Arroiabe y escritora del libro EstilosaMente. 20 principios de estilo para la mujer del siglo XXI, “desarrollar un estilo propio implica conocerse y aprender a identificar qué necesitamos realmente, también cuando estamos delante de un probador”. Por ello, la estilista propone incorporar un sencillo test de movimiento de 30 segundos antes de comprar una prenda.
La prueba que propone Maialen Fernandez de Arroiabe es muy sencilla y no requiere más que unos 30 segundos.
¿En qué consiste? “Una vez puesta la prenda, basta con sentarse, levantar los brazos y dar un paso largo, observando qué ocurre con ella. Si la prenda tira es necesario cambiar de talla o de patrón”.
A ello, la escritora de EstilosaMente añade que “una pieza de ropa no debería funcionar únicamente cuando estamos quietas delante de un espejo. Nuestro cuerpo se mueve, y la ropa debería acompañarnos en esos movimientos”.
Si al sentarse la prenda tira, al levantar los brazos se sube demasiado, limita el movimiento o al dar un paso largo se siente incómoda, puede ser una señal de que la talla, el patrón o incluso el diseño no son los adecuados. En lugar de intentar convencer al cuerpo de que se adapte a la prenda, Maialen propone hacer el proceso contrario, buscar una prenda que se adapte a nuestra realidad.
“Muchas veces nos quedamos con una prenda porque visualmente nos encanta, aunque desde el primer momento sentimos que algo no termina de funcionar. Ese ‘algo’ también es información. Escuchar esas sensaciones forma parte del autoconocimiento”, señala.
El espejo no debería ser el único criterio
La prueba de los 30 segundos también invita a cambiar la manera en la que entendemos el concepto de “sentar bien”. Una prenda puede resultar favorecedora visualmente y, sin embargo, ser poco práctica o generar incomodidad.
Y si una persona necesita recolocarla constantemente, tirar de ella o evitar determinados movimientos, probablemente terminará utilizándola mucho menos de lo que imaginaba.
Maialen Fernández de Arroiabe nos explica en EstilosaMente que el estilo no consiste en construir una imagen para los demás, sino en encontrar una forma de vestir que tenga sentido para quien la lleva. Por eso, antes de comprar, también recomienda preguntarse: ¿me siento yo con esta prenda?, ¿puedo moverme como necesito?, ¿forma parte de mi vida real?, ¿me la pondré más allá de este momento?
Cambiar de talla también es una forma de conocerse
El test puede ser especialmente útil para desterrar una idea muy extendida: que cambiar de talla significa que nuestro cuerpo es el que tiene que adaptarse a la ropa. Si una prenda queda tirante o limita el movimiento, probar una talla diferente puede solucionar el problema; pero si no lo hace, quizá sea el patrón el que no está pensado para nuestra morfología.
“Tenemos que dejar de entender la talla como un juicio sobre nuestro cuerpo. Una talla es simplemente una herramienta para encontrar una prenda que funcione para nosotras”, apunta Maialen.
En este sentido, esos 30 segundos delante del probador pueden convertirse en un pequeño ejercicio de autoconocimiento. Moverse, observar y escuchar las propias sensaciones antes de comprar permite tomar decisiones más conscientes y construir poco a poco un armario que no solo responda a las tendencias, sino también a la personalidad y necesidades de cada uno.
PVP EstilosaMente. 20 principios de estilo para la mujer del siglo XXI : 18,00€
