Cómo instalar una cerradura con varios puntos de anclaje.
Las cerraduras multipuntos ofrecen con respecto a las cerraduras tradicionales una mayor seguridad, gracias a su sistema de anclaje de 3, 5 ó 7 puntos.
El vástago de las cerraduras multipuntos se suele suministrar en varias partes:
– En dos partes para las cerraduras de 3 puntos. El vástago inferior es de dimensiones estándar y sirve para situar la cerradura a aproximadamente 1,05 / 1,10 m del suelo. El vástago superior se cortará en función de la altura de la puerta.
– En cuatro partes para las cerraduras de 5 puntos o más: un vástago inferior, 2 vástagos intermedios (uno para cada lado de la cerradura principal) y uno superior para cortar en función de la altura de la puerta.
Antes de instalar una cerradura multipuntos, cerciórese de que la puerta está perfectamente recta y ajusta perfectamente en el marco (sin holguras).
Tipos de cerraduras
Podemos encontrar cerraduras multipuntos con el vástago visible o para encastrar.
Estas últimas resultan más estéticas y existen a partir de 5 puntos. Su colocación es casi más fácil que las visibles, pero necesita que se cepille previamente el canto de la puerta (que quede una holgura de 4 mm entre el marco y la puerta).
El sistema de apertura puede ser de tirar (1) o de manilla (2).
La cerradura puede ser a derechas o a izquierdas, según al lado que cierre la puerta y lo reconoceremos mirando la puerta de frente desde el interior (3).
Materiales necesarios
Cerradura multi-puntos
Chapa(s) embellecedora(s)
Cinta adhesiva
Pasta de madera
Pegamento fuerte
Lubricante (a base de grafito puro micronizado)
Herramientas necesarias
Caballetes
Lápiz o punzón
Destornillador
Taladradora y broca plana para madera o sierra de corona
Buril pequeño
Lima para metales
Regla o escuadra
Formón
Sierra para metales
Piezas de la cerradura
La instalación
PARA CERRADURAS CON TRES TIPOS DE ANCLAJE.
Si para Ud. resulta más cómodo, desmóntela y trabaje horizontalmente sobre unos caballetes.
Desmonte las antiguas cerraduras y cerrojos.
Utilice los emplazamientos ya existentes si el diámetro del nuevo cilindro lo permite. En caso contrario, limpie y tape los agujeros con tacos de madera dura, fijados con pegamento fuerte y pasta de madera.
Una vez bien seco, lije con cuidado para eliminar cualquier aspereza. Si es preciso, coloque chapas embellecedoras.
Sitúe la cerradura en función del largo del vástago inferior, (aproximadamente a 1´05 m del suelo).
Coloque sobre la puerta la plantilla para el trazado y la perforación que se entrega junto con la cerradura. Fíjela con cinta adhesiva.
Marque con un lápiz o un buril las medidas de los lugares donde vayan a ir los orificios para los tornillos y los cilindros (1).
Perfore con la broca plana o la sierra (de corona), el diámetro exacto del lugar donde vaya a ir el cilindro. Para que no se astille la madera, perfore por un lado hasta que aparezca la punta y repita la misma operación por el otro lado.
Corte el frontal de la cerradura con el formón.
Instale y fije la cerradura, colocando el protector del cilindro y la chapa de refuerzo.
Para una cerradura con manilla, perfore un orificio complementario por donde pueda pasar el cuadradillo de las manillas.
Coloque los vástagos a ambos lados de la cerradura
Con la sierra para metales, corte el vástago superior de manera que llegue a ras del canto superior de la puerta, con la cerradura en posición «abierta».
Perfore la parte inferior del vástago de arriba y colóquela sobre la espiga de la cerradura.
Compruebe la perfecta alineación de los vástagos con la regla o la escuadra.
Coloque los protectores de los vástagos y sujételos con los pasadores