
El colchón es sin duda una de las piezas de mobiliario más usadas durante su vida útil y además es importante que esté limpio y libre de bacterias y suciedad, tanto por salud cómo para alargar su duración.
Al igual que regularmente limpiamos la ropa que tenemos en nuestro ropero, hay que limpiar de vez en cuando nuestros colchones.
Si no sabes cómo limpiar tu colchón, que no cunda el pánico, nosotros te explicamos cómo hacerlo.
La suma de las noches y siestas que pasas en tu cama, tu colchón acumula capas y capas de polvo, piel muerta, transpiración, ácaros, bacterias… En definitiva, suciedad. Los especialistas recomiendan limpiar tu colchón una vez cada uno o dos meses para alargar su vida útil.
Hoy os traemos varias opciones para que escojáis aquella que os parezca más fácil, eficaz, o simplemente que ya tengáis los productos usados.
Cómo limpiar las manchas del colchón con Quitamanchas para ropa.
Para comenzar, retiraremos el edredón, la sábana ajustable y el protector del colchón para detectar cualquier mancha en el colchón.
Este tipo de productos acostumbran a ser biodegradables y tienen un agradable aroma. Para usarlos en el colchón, lo humedeceremos ligeramente en una esquina de la mancha y frotaremos el jabón contra la tela. Si la mancha es rebelde, toma un paño o trapo limpio y frota la suciedad con él. Enjuaga frotando con un paño limpio empapado en agua y tu colchón ya quedará suelto.
Seguidamente, limpiaremos el resto del colchón en profundidad cómo decimos al final del artículo.
Limpiar las manchas del colchón de forma natural con vinagre de limpieza.
El vinagre de limpieza puede limpiar absolutamente todo lo que hay en la casa, desde el inodoro hasta las superficies, incluido por supuesto el colchón. Se trata de un potente y natural limpiador, que respecto a los productos químicos solamente tiene como inconveniente un olor más fuerte, que con el tiempo desvanece.
Para limpiar las manchas del colchón con vinagre, coge un recipiente y mezcla un vaso de vinagre de limpieza con tres vasos de agua caliente (¡pero no hirviendo!). Mezcla un poco y limpia tu colchón con este líquido, utilizando un paño limpio, una esponja o un cepillo. Si tienes un pulverizador, es una excelente manera de distribuirlo.
Enjuaga con un paño limpio o un paño empapado en agua limpia, luego frota el colchón tanto como sea posible con un paño limpio y seco para eliminar la mayor cantidad de humedad posible.
Déjalo secar al aire antes de volver a hacer la cama.
Seguidamente, limpiaremos el resto del colchón en profundidad cómo decimos al final del artículo.
Elimina los olores del colchón con bicarbonato de sodio y aceites esenciales
Transpiración, producto de limpieza, sebo… ¿Sientes que tu colchón huele? Esto puede suceder y no es irreversible.
Para desodorizar fácilmente tu colchón, existe un método natural: ¡bicarbonato de sodio y aceites esenciales! El bicarbonato de sodio higienizará tu colchón y los aceites lo perfumarán delicadamente.
Consigue un paquete de bicarbonato de sodio y espolvoréalo generosamente sobre tu colchón. Déjalo actuar al menos 5 horas antes de aspirarlo para eliminar el exceso de bicarbonato de sodio.
Por último, si lo deseas, puedes verter unas gotas de aceites esenciales en tu ropa de cama: una gota en cada esquina, y en el medio, por ejemplo. También podemos pulverizar suavizante de la ropa.
Ten cuidado, sin embargo, no uses aceites esenciales si estás embarazada o amamantando, ni desodorizar el colchón de su bebé o de sus niños pequeños. Su potente acción puede irritar la piel.
Errores que no se deben cometer al limpiar un colchón
Limpiar el colchón es necesario, pero dada la importancia de la ropa de cama, ¡hay errores que definitivamente debes evitar cometer!
En primer lugar, nunca viertas agua directamente sobre el colchón, ni siquiera para enjuagarlo: corres el riesgo de dañarlo y empaparlo.
A la hora de limpiarlo con cualquier líquido, escurre siempre bien el paño o esponja con la que estás limpiando, para no empapar el colchón.
Además, evita empezar a limpiar tu colchón por la tarde. Si lo limpias en invierno u otoño, tardará mucho más en secarse, por lo que es mucho mejor comenzar esta tarea temprano en la mañana, para que pueda secarse antes de acostarse.
No dejes que se seque en una habitación cerrada, recuerda abrirlo de par en par para que la humedad se evapore de tu colchón pero también de tu habitación.
Por último, no utilices productos tóxicos para limpiar un colchón, como lejía, por ejemplo. Estos productos no solo son muy contaminantes, sino que también son peligrosos para la salud: seguro que queman la piel. Además, corremos el riesgo de manchar, decolorar o incluso dañar las fibras de su colchón.
Cómo limpiar un colchón en profundidad
Si decides limpiar un colchón, no te limites a quitar las manchas. Si no lavas completamente, crearás antiestéticos anillos de agua o humedad en tu preciada ropa de cama.
Una vez limpiadas las manchas en profundidad usaremos el mismo producto en todo el colchón, pero superficialmente y sin frotar, de esta manera la suciedad no visible se eliminará. Eliminaremos los restos de producto con un trapo ligeramente humedecido.
Una vez realizada la limpieza, nuestro gran aliado será la aspiradora, que chupará los restos de piel muerta y polvo que queden en el colchón.
Si queremos podemos perfumar el colchón con aceites esenciales o suavizante para un resultado brillante y con excelente aroma.
