Los secretos de la nutrición cromática a través de las frutas y verduras de otoño

Los secretos de la nutrición cromática a través de las frutas y verduras de otoño

Con la llegada del otoño, llega el momento perfecto para proponernos nuevos hábitos saludables, como consumir más frutas y verduras. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda consumir al menos 400 gramos de frutas y verduras al día para mantener una alimentación saludable, lo que equivale a unas 5 porciones de cada una.

A la hora de componer cualquier plato saludable, la variedad es un factor clave, y no solo en cuanto a ingredientes: también en cuanto al color. Un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard reveló que combinar alimentos de distintos grupos cromáticos permite ampliar el abanico de fitonutrientes presentes en la alimentación, asociados a numerosos beneficios para la salud.

Esta es la esencia de la nutrición cromática, un concepto que relaciona el color natural de los alimentos con sus características y beneficios nutricionales. Del naranja brillante de la calabaza al morado intenso de la berenjena, los colores de la fruta y verdura nos indican su presencia de fitoquímicos y antioxidantes clave, imprescindibles para reforzar nuestro sistema inmune. En este sentido, el color deja de ser solo una cuestión estética para convertirse en un aliado para una vida saludable.

Para este otoño, la cadena de supermercados Lidl te invita a descubrir el enfoque de la nutrición cromática con su surtido de alrededor de 150 referencias de fruta y verdura fresca disponibles en sus más de 730 tiendas en el país. Una oferta encabezada por el producto de temporada y de origen español, con un amplia variedad que se repone a diario en todas las tiendas de la cadena para garantizar su máxima frescura, y con una excelente relación calidad-precio que acerca la alimentación saludable y equilibrada a todos los bolsillos.

De la mano del experto en nutrición y co-presentador del podcast “Los Frescos de Lidl”, Pablo Ojeda, la compañía nos desvela las claves para llenar nuestros platos de color y de nutrientes esta temporada.

La nutrición cromática y sus beneficios

Como explica Pablo Ojeda: “El color nos da pistas sobre algunos compuestos de las frutas y verduras, aunque no nos cuenta toda su composición. Yo lo utilizaría como un recordatorio para variar: intentar incluir tres colores vegetales entre la comida y la cena e ir cambiándolos durante la semana. Es un truco práctico, no una regla científica. Y que nadie descarte la coliflor por ser blanca: también tiene mucho que aportar.”

En el ámbito de la nutrición cromática, los alimentos de dividen en 5 grupos según su color y beneficios clave: Naranja y amarillo, verde, azul y morado, rojo y rosa y marrón y blanco.

Los alimentos de color naranja, como la zanahoria, el boniato y la calabaza, que ahora se encuentran en plena temporada, son una fuente de betacarotenos que el cuerpo transforma en vitamina A, necesaria para proteger la salud ocular y el funcionamiento de las defensas.

Por otro lado, las frutas y verduras de color verde, como las espinacas, el brócoli, las peras y las uvas, aportan valiosos nutrientes como la vitamina K, esencial para la coagulación sanguínea y la salud ósea, la vitamina C, con poder antioxidante y de apoyo al sistema inmunitario, y el ácido fólico, esencial en el embarazo.

Por su parte, los tonos azules y morados que se encuentran en la berenjena, la uva y la col lombarda indican un contenido de antocianinas con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, frenando el daño oxidativo y el envejecimiento prematuro de las células y de la piel. También se asocian con la mejora de la memoria, la función cognitiva y la prevención de deterioro neurodegenerativo.

Además, los tonos rojos y rosas, presentes en las granadas y las manzanas, contienen licopeno, un antioxidante que ayuda a disminuir el colesterol LDL, mejora la elasticidad de la piel porque apoya la producción de colágeno y ayuda a proteger el hígado frente a la acumulación de grasa.

Finalmente, los tonos marrones y blancos que este otoño podremos encontrar en las castañas, los champiñones, las setas y la coliflor, son una fuente importante de potasio, que ayuda a regular la presión arterial. Su alto contenido en fibra ayuda a mejorar el tránsito, depurar el intestino y favorecer la microbiota.

Con la llegada del otoño, las frutas y verduras de temporada que podemos encontrar ahora mismo en las estanterías de Lidl pueden ser grandes aliadas para cuidar nuestras defensas gracias a su aporte en nutrientes como la vitamina C y los folatos, necesarios para que el sistema inmunitario funcione con normalidad, y su contenido en fibra, que cuida nuestra microbiota intestinal. Una correcta alimentación, junto con un buen descanso y un estilo de vida activo, pueden ayudarnos a mantener nuestra salud durante los meses más fríos del año.

“Ningún alimento es milagroso: el beneficio está en consumir frutas y verduras variadas de forma habitual, dentro de una buena alimentación. Para este otoño, yo propondría un plato compuesto por brócoli y calabaza asada, acompañados de garbanzos y un poco de arroz integral, con aceite de oliva virgen extra. De postre, una mandarina. Tenemos variedad de colores del otoño y, además, verduras, proteína, hidratos de carbono y grasa saludable” comenta Ojeda.


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