optar por soluciones prácticas de filtrado doméstico es una apuesta segura para disfrutar cada día de agua de la mejor calidad, ya que reducen contaminantes invisibles presentes, tanto en el agua del grifo como en la embotellada, y a la vez, mantienen y aportan minerales esenciales.
Para tratar las arrugas, las manchas, la falta de luminosidad, etc. Las expertas en cuidado de la piel de Pernos cuentan con qué ingredientes se pueden potenciar sus beneficios
Passivhaus es una filosofía de diseño arquitectónico que prioriza la comodidad y reduce al mínimo la dependencia de sistemas activos, como la calefacción o el aire acondicionado, aprovechando los recursos naturales disponibles
EcoBlocks, una innovadora solución que convierte los residuos de la refinería de Barrancabermeja en ladrillos destinados inicialmente a obras internas, con la posibilidad de utilizarlos, en el futuro, en la construcción de infraestructuras en proyectos sociales.
Como muchas otras plantas, el tomillo posee excelentes propiedades que ayudan a fortalecer nuestro cabello, reducir la caspa e incluso estimular su crecimiento.
Hay causas evidentes del envejecimiento cutáneo —como fumar, beber alcohol o exponerse al sol sin protección— que todos conocemos. Sin embargo, existen otros hábitos mucho más discretos, presentes en la vida diaria de casi todo el mundo, que también afectan de forma directa a la calidad de la piel
Frente a la idea de que el autoconsumo solar solo tiene sentido en viviendas unifamiliares, cada vez más comunidades de propietarios estudian instalaciones fotovoltaicas para reducir gastos comunes, modernizar el inmueble y aumentar su valor.
Integrados desde hace décadas en el paisaje urbano mediterráneo, destacan por su resistencia al calor, su fácil cultivo y su abundante floración, y siguen siendo una de las flores más representativas cuando llega el buen tiempo.
A lo largo de su trayectoria como interiorista Laura Martinez se ha encontrado con muchas familias que sienten que su casa se les ha quedado pequeña. Sin embargo, en muchas ocasiones el problema no son los metros cuadrados, sino cómo está organizado el espacio.
Cuando varía la exposición a la luz, el organismo necesita un periodo de adaptación. No se trata solo de dormir un número de horas: lo que marca la diferencia es la calidad del sueño