La Fundación Juegaterapia presenta su nuevo Baby Pelón inspirado en Minnie Mouse
Con los beneficios de la venta del nuevo muñeco solidario, la Fundación Juegaterapia continuará creando cines Disney en las zonas pediátricas de los hospitales con su proyecto “En el Hospi Estoy de Cine”
Desde 2010, la Fundación Juegaterapia trabaja con un objetivo claro: mejorar la vida de los niños y niñas enfermos de cáncer a través del juego. Bajo el lema “La quimio jugando se pasa volando”, la organización transforma los entornos hospitalarios en espacios más amables y estimulantes para quienes pasan largas temporadas ingresados.
Los Baby Pelones, muñecos solidarios sin pelo que rinden homenaje a los niños y niñas que luchan contra el cáncer, se han convertido en un símbolo de esperanza y alegría. Con cada nueva edición, la Fundación continúa apoyando proyectos de humanización en hospitales y fomentando la sonrisa de los pequeños pacientes.
En esta ocasión, la Fundación presenta con gran ilusión el Baby Pelón número 42, inspirado en Valentina, una pequeña en tratamiento oncológico cuya vitalidad, dulzura y amor por la vida han sido la inspiración perfecta para esta nueva edición. Con su característico lazo y sus icónicos lunares rosas y blancos, Minnie Mouse se une a la familia de Baby Pelones para transmitir optimismo, ternura y alegría, valores que Valentina encarna a la perfección en una edición que celebra la magia de seguir jugando Mónica, madre de Valentina, señala: “Valentina estaba emocionada desde que se enteró de que iba a formar parte de este proyecto tan bonito, y sobre todo porque sabía que iba a poder ayudar a más niños que estaban en su misma situación unos meses atrás.
Este nuevo Baby Pelón forma parte de la colección solidaria creada por la Fundación Juegaterapia, cuyos beneficios se destinan íntegramente a proyectos que mejoran la vida de los niños con cáncer hospitalizados.
Gracias a la colaboración con Disney, la magia de Minnie se une a la energía de Valentina para recordar que, incluso en los momentos difíciles, jugar también cura.
Con los fondos recaudados, la Fundación seguirá impulsando su proyecto “En el Hospi Estoy de Cine”, una de sus iniciativas de humanización hospitalaria más emotivas y consolidadas, que transforma espacios hospitalarios en auténticas salas de cine. En ellas, los niños y niñas ingresados pueden disfrutar de películas y momentos de diversión que les ayudan a desconectar del tratamiento y recuperar la ilusión a través del juego.
De la mano de Disney, estos cines se llenan de magia, personajes y color, convirtiendo los hospitales en lugares donde también caben la alegría, la fantasía y los sueños.