Presoterapia en otoño: así nos ayuda a detoxificar y a resetearnos.
La presoterapia es uno de los tratamientos favoritos en los meses de otoño e invierno, un método de drenaje linfático habitual en el campo de la medicina y la estética que activa la linfa y el sistema circulatorio para ayudar al organismo a eliminar la acumulación de líquidos, toxinas y elementos nocivos que no hayan sido correctamente drenados por el cuerpo. En los meses de otoño e invierno es especialmente efectiva ya que arrastramos del verano una mayor retención de líquidos, celulitis y pesadez en piernas.
Los excesos del verano (en todos los sentidos) siempre los tratamos cuando llega el otoño, una época del año ligada a la rutina y la vuelta al trabajo, pero también a hacer grandes cambios que modifiquen aquello con lo que no estamos conformes, por ejemplo nuestro peso y aspecto físico, de ahí que se inicien tantas dietas en septiembre o tantas personas salgan a correr o se apunten a un gimnasio. La retención de líquidos, la flacidez, la celulitis o la pesadez y mala circulación que notamos tras llegar de las vacaciones, tiene solución con gran cantidad de tratamientos. Uno de los más recurrentes y efectivos es la presoterapia, que trabaja las zonas donde estos problemas están más presentes, como piernas, tronco y abdomen: “En verano con las altas temperaturas, los vasos sanguíneos se dilatan y la sangre fluye más lenta, lo que hace que se acumule en los capilares, haya más presión local y los líquidos se viertan más fácilmente en los tejidos haciendo que podamos subir de peso hasta un kilo y medio en un solo día. La presoterapia trata todo esto, está indicada para gran cantidad de trastornos linfáticos y circulatorios como piernas cansadas, pesadas e hinchadas, además de celulitis, varices o retención de líquidos. También para mantener una correcta circulación de retorno. ” – nos cuenta Pilar Gaudí, directora en Granada de los centros Nina Merli.
En sus centros, Pilar utiliza la presoterapia Ballancer 606, una de las mejores del mercado para la eliminación de líquidos, equipada con un firmware programable mediante una pantalla táctil-digital que consigue esquematizar tratamientos específicos diseñados para tratar dolencias o estados concretos, tales como celulitis fibrosa y edematosa, pre y postliposucción, embarazo y post-embarazo, tonificación de los sistemas circulatorio y linfático, etc… “Se utiliza un pantalón especial de compresión inflable con 24 cámaras de aire individuales y solapadas, capaces de realizar una estimulación perfecta y continua tanto de la circulación sanguínea (desde los pies hasta el abdomen) como linfática, cuyos puntos más sensibles son los glanglios inguinales y la cisterna de Pecquet, en el abdomen. Gracias a este sistema, se aplica una compresión fluida y constante donde no hay opción de retorno venoso ni linfático. Es el movimiento del masaje con su dirección especial de flujo, el que aumenta la circulación y descongestiona las áreas problemáticas en caderas, muslos o glúteos”.
Además de los casos ya mencionados, se recomienda la presoterapia para tratar linfedemas y edemas venosos, en el cuidado postparto y tras una liposucción o lipoescultura. Incluso para los deportistas, cuántas veces no hemos visto a futbolistas o atletas con un pantalón de compresión para mejorar y activar la relajación muscular a la vez que se recuperan de heridas deportivas.
Al igual que la mayoría de tratamientos corporales, es posible probar la presoterapia a través de sesiones sueltas, pero se recomiendan los bonos tanto por resultados como por precio. Deben realizarse 2-3 sesiones por semana (dejando transcurrir al menos 48h entre ellas) salvo que sólo queramos realizar un mantenimiento, siendo necesaria una sesión por semana.