
Según el Instituto de la Menopausia, la ingesta mínima recomendada de magnesio para las mujeres es de 310 a 320 mg diarios, una cantidad que puede no alcanzarse durante la menopausia debido a la menor absorción intestinal y a las nuevas demandas fisiológicas.
El magnesio desempeña un papel clave en el bienestar general. Laboratorios Boiron destaca la necesidad de mantener niveles adecuados de este mineral para mantener el funcionamiento normal del sistema nervioso, disminuir el cansancio y la fatiga además de contribuir al buen funcionamiento muscular.
Sofocos, insomnio, irritabilidad, ansiedad, fatiga, calambres… Para millones de mujeres en el mundo, estos síntomas marcan el día a día al acercarse a los 50. Se asumen como parte del “paquete menopáusico”, casi como un precio inevitable del paso del tiempo. A pesar de que la menopausia implica el cese de la actividad ovárica y una caída significativa de estrógenos, lo que explica gran parte de síntomas, diversos estudios señalan que una deficiencia de magnesio puede agravar estas manifestaciones. Por ello, la importancia de cuidar los niveles de este mineral que, si bien no sustituye al abordaje hormonal, puede contribuir de forma eficaz al bienestar general y a mitigar el impacto de los efectos más molestos.
La menopausia no es una enfermedad, sino una etapa natural de la vida. Sin embargo, los cambios hormonales que la acompañan pueden desestabilizar numerosos sistemas del cuerpo: alteran el sueño, afectan el estado de ánimo, ralentizan el metabolismo y debilitan tanto huesos como músculos. En este nuevo escenario, el organismo necesita más apoyo para mantener su equilibrio… pero a menudo no lo recibe. Según el Instituto de la Menopausia, la ingesta mínima recomendada de magnesio para las mujeres es de 310 a 320 mg diarios, una cantidad que puede no alcanzarse durante la menopausia debido a la menor absorción intestinal y a las nuevas demandas fisiológicas.
“Muchas mujeres sienten que pierden el control de su cuerpo al llegar a la menopausia. Pero en realidad, lo que ocurre es una demanda fisiológica diferente, que suele venir acompañada de carencias nutricionales no detectadas. Una de las más comunes —y menos tratadas— es la del magnesio”, explica Sylvaine Balmy farmacéutica responsable científica de Laboratorios Boiron.
El gran olvidado del equilibrio hormonal.
Aunque suele quedar en segundo plano frente a otros nutrientes más mediáticos, el magnesio es un mineral absolutamente esencial para el bienestar de las mujeres a partir de los 45-50 años. De hecho, se le considera un verdadero regulador silencioso del cuerpo femenino, especialmente en etapas de transición hormonal como la perimenopausia y la menopausia.
Este mineral participa en más de 300 procesos bioquímicos del organismo. Regula el sistema nervioso, participa en la formación y mantenimiento de los huesos, favorece la calidad del sueño, contribuye al equilibrio emocional, y ayuda a reducir la fatiga y el cansancio. Pero hay un aspecto aún menos conocido y no por ello menos crucial: el magnesio interviene directamente en la síntesis y equilibrio hormonal, incluyendo hormonas como el estrógeno, la progesterona o el cortisol. También juega un papel clave en el metabolismo energético y la función muscular, dos aspectos que suelen verse afectados durante la menopausia.
A pesar de todo ello, sigue siendo uno de los minerales más olvidados en la salud femenina. El reciente estudio ruso de la Sechenov University de Moscú reveló un dato preocupante: el 72 % de las mujeres en edad menopáusica presentan algún grado de déficit de magnesio, con un 55 % de deficiencia moderada y un 15 % de deficiencia severa.
Cincuenta y fabulosa, pero con magnesio.
Cumplir 50 ya no es lo que era. Hoy, muchas mujeres llegan a esta etapa vital más activas, seguras y empoderadas que nunca. Han ganado experiencia, perspectiva, autoestima… pero también es cierto que el cuerpo empieza a reclamar ajustes, especialmente en lo que respecta al equilibrio hormonal, la energía y el bienestar emocional. Y ahí es donde entra un gran aliado, tantas veces olvidado: el magnesio.
Laboratorios Boiron, comprometido con una salud integral, recomienda una suplementación en magnesio que tiene en cuenta los siguientes criterios para un beneficio óptimo. Una combinación de sales de magnesio bien toleradas a nivel digestivo y a su vez con una buena biodisponibilidad. Esto es la cantidad de magnesio que realmente llegará a disposición del organismo tras su absorción en el intestino.
La dosis total de sales de magnesio aportada a través de la suplementación no debe superar los 250 mg diarios según las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, dado que el resto será aportado a través de la alimentación.
Otro factor importante y a menudo desconocido, es la importancia de repartir las dosis de magnesio a lo largo del día: esto se debe a que los sistemas de transporte activo del magnesio a nivel intestinal son limitados y por lo tanto, se optimiza la absorción en varias tomas, mejor que en una dosis única.
Las propiedades del magnesio
Unas de las más interesantes para la mujer a partir de los 50 que manifiestan una pérdida de energía es su contribución para reducir el cansancio y la fatiga, además de favorecer un metabolismo energético normal. También este mineral desempeña un papel importante en el funcionamiento psicológico y muscular adecuado.
La sinergia de las vitaminas del grupo B con el magnesio contribuye a optimizar sus beneficios ya que esas vitaminas tienen unas funciones estrechamente relacionadas. Por ejemplo, la vitamina B9 contribuye a una función psicológica normal, como la resistencia al estrés pasajero. Las vitaminas B1, B2, B3, B6, B8 y B12 contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso. Y para completar la acción sobre la fatiga, la contribución de las vitaminas B2, B3, B5, B6, B9 y B12.
Porque estar fabulosa a los 50 no es una cuestión de suerte, sino de escuchar al cuerpo y darle lo que necesita. Y a menudo, eso incluye un poco más de magnesio.
