Cada año por estas fechas, las castañas reclaman su lugar. Un alimento que, además de nutritivo, da mucho juego a la hora de cocinar. Razón por la que Kaiku Sin Lactosa lo coge y lo reinventa, creando el postre ideal para celebrar las fiestas y endulzar las sobremesas.
Son muchas las razones por las que adorar el otoño, desde los colores anaranjados que tiñen los árboles hasta los productos de temporada. Calabazas, boniatos, granadas, mandarinas… y castañas reclaman su lugar entre octubre y diciembre. Estas últimas, además de por su valor nutricional, destacan por su versatilidad. Pueden comerse crudas, asadas, cocidas, confitadas, en almíbar o como ingrediente clave de un pastel.
Pero todavía hay quien desconoce cómo disfrutar de este manjar más allá del típico cucurucho de castañas asadas. Por ello Kaiku Sin Lactosa, propone una receta sencilla para crear el perfecto postre con el que celebrar las fiestas y endulzar las sobremesas sin demasiados remordimientos. Una alternativa al bizcocho de castañas que, al no llevar lactosa, resulta más liviana y viene especialmente bien en una época tan llena de excesos, además de ser una opción apta para intolerantes.
Receta: Bizcocho de castañas sin lactosa
Ingredientes
3 huevos
200 g de azúcar
50 ml de leche Kaiku Sin Lactosa
150 g de harina de castañas
50 g de maicena
Un poco de aceite para untar el molde
Un sobre de levadura en polvo (sin gluten)
Azúcar glas para decorar
Elaboración
Paso 1: precalienta y bate Mientras el horno se precalienta a 180 grados, casca los tres huevos en un bol, echa los 200 g de azúcar y mézclalos con una batidora de varillas hasta que doblen el volumen. Cuando esto ocurra, añade la leche Kaiku Sin Lactosa y vuelve a batir.
Paso 2: mezcla por dos Trabaja los ingredientes secos: tamiza la levadura, la maicena y la harina de castañas. Acto seguido, añádelos a la mezcla anterior poco a poco y remuévelo todo bien.
Paso 3: pinta y colorea Pincela un molde de unos 20 centímetros con aceite y vierte en él la masa. Hornéala durante 45 minutos a 180 grados hasta que, al pinchar con un palillo, salga limpio.
Paso 4: enfría y emplata Deja enfriar el bizcocho antes de desmoldarlo. Espolvoréalo con un poco de azúcar glas para decorar y ¡listo!